jueves, enero 19, 2006

Un día normal: Mañanas extrañas/Tardes comunes

Pues este Lunes me encontré con la primera Paulina ... está igual, pero mas blanca :) , como llueve tanto donde ella vive, casi no toma sol.
Se oye igual que siempre, se ve igual que siempre, la sentí igual que siempre, fue divertido acompañarla mientras circulaba por Santiago, cumpliendo trámites que debía hacer. Oía lo que decía y recordaba lo que decía antes y sonaba igual, recordé como me sentía antes conmigo mismo, en una época en la que creo que mi vida estaba mejor.
Nos saludamos, me miró, yo la miré, caminamos, conversamos, nos acompañamos.

Después de acompañarla al Ministerio de Salud, fuimos a la notaría donde trabaja Virginia (sí encontré a ambas), llegamos, ella se demora, aparece y por tres segundos no me reconoce, abre grande los ojos y dice "uuuu holaa", la sorprendimos, no me esperaba.
Ella esta diferente ... es como ver una imagen mas nítida de alguien, no está borrosa en los bordes, como a veces lo estoy yo. Ella está nítida ...
Físicamente: antes estaba flaca, ahora está delgada, según ella está haciendo tenis, lo que le viene muy bien ... pero fuma, está imitando, con gran éxito para mi gusto, a una chimenea industrial.

Nos despedimos de Virginia, ella trabaja que trabaja, nosotros nos vamos. Acompaño a Paulina L. porque se tiene que ir. Caminamos juntos solo por unos minutos, pero fue suficiente, al menos para mi.... nos despedimos, la abrazo y se va.

Es una lástima que los momentos gratos sean tan cortos, pero supongo que eso es parte de su encanto, por eso los recordamos, por ser excepcionales ... Aún así, me gustaría que este hubiese durado mas.

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