jueves, mayo 22, 2014

Silencio

Hoy tocaron esta canción y me acorde de ti.

Eras una pequeña y simpática bola de pelos y pasaste a ser una compañía invaluable en esa época en que estuve físicamente sólo, salvo por tu compañía, por supuesto.

Recuerdo como me acompañabas en invierno, a mi lado, en silencio, mientras veíamos llover. Acicalabas tus orejas, comías tu manzana y levantabas tu cabeza para verificar que estuviera al lado. Seamos sinceros, no me tomabas mucho en cuenta, pero me acompañabas, estabas conmigo, suena contradictorio pero en ese momento tu silencio me llenaba.

Hoy llovió, en esta sequía que tenemos, hace mucho que no llovía así... Llovió como entonces, cuando me acompañabas, y me acordé de ti. La ventana entreabierta para que tu nariz saliera, yo al lado con un te y un libro. Hoy trabajaba, pero habría agradecido tu silencio.

Si me dejan, la próxima vez que te vea te llevo una manzana, a cambio te pido que te quedes a mi lado un rato, leeremos un libro y me llenarás de silencio, ¿te parece?

domingo, mayo 18, 2014

Disolverme

Esta es la semana más triste de mi vida, comparable sólo a las semanas en que murieron mis tíos-abuelos, seres amorosos y amables a los que amé como mis abuelos directos.


No es "probablemente" o "tal vez", ES indudablemente la peor semana.


Esta semana perdí una segunda esperanza, venía a coronar lo que tenía, y ya no está. Estoy triste, lo digo, lo sé, pero no me oyen.


También esta semana, la única mujer a la que he amado terminó conmigo por cuarta vez, y en esta ocasión ya no quise pelear y convencerla de su error. Me explicó lo que siente y como lo siente, y yo lo sé y lo entiendo, pero las conclusiones que ella saca de esto considero que son un error, pero ya le duele mucho todo y no quiero seguir, hoy estoy cansado.


Me gustaría que lloviese y pararme en la lluvia, mirar al cielo y ver como caen las gotas, sentirlas en mi piel y poco a poco disolverme.


No quiero morir, deseo que cada gota arrastre un trozo de mi, poco a poco, pero no piel, carne y hueso solamente, quiero que disuelva todo, cada día de mi vida, cada acto, cada espacio que inútilmente ocupé, quiero dejar de existir desde el comienzo, no haber nacido y que lo último que recuerde sea la lluvia en la piel y entonces ni eso, silencio, inexistencia, nada...


Eso quiero hoy.