martes, octubre 06, 2009

Cucurrucucu Paloma

A veces me gustaría llorar, pero no lo hago. No lloro ahora porque cuando he podido hacerlo, cuando he debido hacerlo, no lo he hecho y ahora que quiero, simplemente sería una tontería.
Llorar por no tener a alguien con quien disfrutar de las cosas bellas de la vida ¿eso está bien?, llorar por estar solo ... pero la belleza está ahí, para disfrutarla incluso solo.
No lloro, pero quisiera, quisiera llorar, gritar, morder, rasgar y volver a llorar, todo a la vez, y sí, con "te" ... pero no lo hago porque sería una tontería y entonces no lloro, ni grito, ni nada y no me muevo.

Cuando me atacan me defiendo, pero no ataco porque la violencia no es el camino, eso lo sé. No es falta de fuerza, porque fuerza tengo, creo que no es falta de valor, porque temor no siento, pero a veces se debe atacar. No atacarle, sino atacar la situación, el momento, si no me muevo nada ocurre.

No sé como hacerlo.

Y sigo con llanto en los ojos ¿porqué?, ¿por no tener a alguien? que estupidez sería, es llorar porque el cielo es azul y el pasto verde. ¿Llorar solo porque sí? también sería tonto, porque cuando había un "porque" ya no lo hice.

El mundo es un asco y las cosas bellas son tan pocas que debiesemos disfrutarlas incluso solos, sin esperar, nada, ni nadie ....

Pero si hubiese "alguien" .... que grandioso ha de ser.

En la espera, algo bello, la versión de Caetano Veloso...



CUCURRUCUCU PALOMA

Dicen que por las noches
nomás se le iba en puro llorar;
dicen que no comía,
nomás se le iba en puro tomar.
Juran que el mismo cielo
Se estremecía al oír su llanto;
cómo sufrió por ella,
que hasta en su muerte la fue llamando.

Ay, ay, ay, ay, ay,... cantaba,
ay, ay, ay, ay, ay,... gemía,
ay, ay, ay, ay, ay,... cantaba,
de pasión mortal... moría.

Que una paloma triste
muy de mañana le va a cantar,
a la casita sola,
con sus puertitas de par en par.
Juran que esa paloma
no es otra cosa mas que su alma,
que todavía la espera
a que regrese la desdichada.

Cucurrucucu... paloma,
cucurrucucu... no llores,
las piedras jamás, paloma
¡que van a saber de amores!
Cucurrucucu... cucurrucucu...
cucurrucucu... paloma, ya no llores.